http://www.iesmajuelo.com//

miércoles, 3 de febrero de 2010

La próxima novela de Salinge

Encerrado en su cabaña en Cornish, New Hampshire, que su hija ha descrito como «un lugar salvaje rodeado de bosques», J. D. Salinger escribe, escribe, escribe. ¿Por qué escribe tanto y publica tan poco? Margaret Salinger cuenta que su hermano y ella estaban un poco hartos de las inclinaciones místicas y de las prácticas espirituales de sus padres, y hubieran deseado vivir en una familia más convencional. La angustia del padre, que escribe sin parar y nunca parece contento con el resultado, contagia a toda la familia. Pero es posible que las dificultades expresivas de Salinger surgieran precisamente del deseo de conciliar dos tradiciones culturales absolutamente divergentes, la occidental en el esplendor de los años sesenta y el pensamiento místico del vedanta. El tema de la filosofía oriental aparece ya en «Teddy», el último de los «Nueve Cuentos» y reaparece en «Levantad, carpinteros, la viga del tejado», su último libro publicado. Es también el tema de «Franny y Zooey», una serie de largas, maravillosas conversaciones cuyo tema podría ser, más o menos, cómo se debe vivir y que constituye una de las grandes fábulas espirituales de nuestro tiempo. Franny busca la realización espiritual en lecturas como el «Relato de un peregrino ruso» y en la repetición constante de un mantra. Zooey le explica que esas prácticas, cuando se hacen por angustia y de forma obsesiva, no conducen a la sabiduría sino todo lo contrario. Pero ¡tan poco, tan pocas páginas, tan pocas escenas! Apenas Zooey metido en la bañera leyendo una carta que escribió su hermano Budy y charlando con su hermana Franny, que está un tanto perdida, quizá deprimida. ¿Por qué nos importa tanto? ¿Por qué nos conmueve y nos maravilla hasta ese extremo? El misterio de Salinger es, quizá, el misterio esencial de la literatura: que una persona tenga que vivir tantas experiencias y durante tanto tiempo para ser capaz de destilar apenas unas pocas páginas. Muy pocas en el caso de Salinger, pero todas excepcionales, y todas animadas por una intensidad, una precisión y una belleza deslumbrantes.

Siempre he imaginado que en su cabaña de los bosques Salinger llevaba todos estos años, en realidad, escribiendo una gigantesca novela sobre los hermanos Glass, de la cual los relatos publicados no eran sino pequeños escolios. Me gustaría mucho que esa gran novela existiera. Incluso imagino cómo podría ser: los maravilloso diálogos, las ocasionales páginas demasiado recargadas, las numerosas cartas... Ojalá, ojalá esté por algún rincón. Ojalá alguien la encuentre pronto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario